El divorcio en España para italianos es posible incluso cuando el matrimonio se celebró en Italia o la otra persona tiene nacionalidad italiana o española.
Para quienes viven en Barcelona o en otra ciudad española, la pregunta más importante suele ser: ¿puedo divorciarme directamente en España o debo hacerlo en Italia?
La respuesta depende principalmente de la residencia habitual de los cónyuges y de los criterios de competencia establecidos por la normativa europea. El lugar donde se celebró el matrimonio no determina por sí solo el país en el que debe presentarse la demanda de divorcio.
¿Cuándo es posible el divorcio en España para italianos?
La competencia internacional en materia de divorcio está regulada por el Reglamento (UE) 2019/1111, conocido como Bruselas II ter.
El Reglamento utiliza varios criterios vinculados principalmente a la residencia habitual. Por ejemplo, pueden ser competentes los tribunales del Estado en el que los cónyuges residen habitualmente o los del Estado de su última residencia habitual común, si una de las dos personas todavía reside allí.
Existen además otros criterios que pueden atribuir la competencia en función de la residencia de la persona que presenta la demanda.
Esto significa que una persona de nacionalidad italiana que vive de forma estable en Barcelona puede, en muchos casos, solicitar el divorcio en España.
¿Puedo divorciarme en España si me casé en Italia?
Sí.
Esta es una de las dudas más frecuentes sobre el divorcio en España para italianos.
Haberse casado en Italia no obliga a divorciarse en Italia. En la Unión Europea, la competencia para el divorcio no se determina únicamente por el lugar donde se celebró el matrimonio.
Por ejemplo, si una pareja se casó en Italia pero posteriormente estableció su vida familiar en Barcelona, pueden cumplirse los requisitos para presentar el divorcio ante los tribunales españoles.
Lo mismo puede ocurrir cuando una persona tiene nacionalidad italiana y la otra española.
La situación debe analizarse con más detenimiento cuando, tras la ruptura, una persona permanece en España y la otra regresa a Italia, ya que pueden concurrir distintos criterios de competencia.
Divorcio en España para italianos: ¿hay que separarse antes?
Una diferencia práctica importante se refiere al modo de acceder al divorcio.
Cuando resulta aplicable la ley española, no es necesario obtener previamente la separación para poder divorciarse después.
En España puede solicitarse directamente el divorcio y, como regla general, basta con que hayan transcurrido tres meses desde la celebración del matrimonio.
Tampoco es necesario demostrar la culpa de la otra persona ni explicar al juez quién es responsable del final del matrimonio.
Además, el otro cónyuge no puede impedir el divorcio simplemente porque no esté de acuerdo.
Si no existe acuerdo, la cuestión no será determinar si una persona tiene derecho a divorciarse, sino decidir las consecuencias de la ruptura: hijos, vivienda, alimentos y otras posibles cuestiones económicas.
Divorcio de mutuo acuerdo en España para italianos
Si ambos cónyuges están de acuerdo, puede tramitarse un divorcio de mutuo acuerdo.
El acuerdo debe adaptarse a la situación concreta de la familia.
Cuando hay hijos, no basta con establecer de forma genérica con quién vivirán. Es importante regular adecuadamente la organización familiar, los periodos con cada progenitor, las vacaciones, los alimentos y los gastos.
Si la familia mantiene vínculos tanto con Italia como con España, también conviene prever cuestiones que pueden tener menor relevancia en una familia exclusivamente nacional: viajes entre ambos países, vacaciones en Italia, desplazamientos de los hijos y posibles futuros cambios de residencia.
Un acuerdo de divorcio internacional debe intentar prevenir estos problemas y no limitarse a resolver la situación existente en el momento de la firma.
Divorcio en España para italianos con hijos
Cuando existen hijos, debe hacerse una distinción jurídica importante.
La competencia para el divorcio y la competencia para decidir sobre la responsabilidad parental no son necesariamente la misma.
El Reglamento (UE) 2019/1111 establece como criterio general para la responsabilidad parental la residencia habitual del menor, sin perjuicio de las excepciones previstas en la normativa europea.
Este aspecto resulta especialmente importante en las familias italo-españolas.
Si los hijos viven habitualmente en Barcelona y, tras la ruptura, uno de los progenitores desea trasladarse con ellos a Italia, no debería decidir unilateralmente un traslado internacional de la residencia de los menores.
Antes de cambiar la residencia de los hijos de un país a otro es necesario comprobar la situación jurídica y, cuando corresponda, obtener el consentimiento del otro progenitor o la autorización judicial pertinente.
¿Qué ley se aplica al divorcio en España para italianos?
Otra cuestión importante es diferenciar dónde se presenta el divorcio de qué ley se aplica.
No son necesariamente la misma cosa.
La ley aplicable al divorcio internacional se regula en el Reglamento (UE) n.º 1259/2010, Roma III.
En determinadas circunstancias, los cónyuges pueden elegir la ley aplicable entre las admitidas por el Reglamento. Si no hay elección, Roma III establece una serie de criterios sucesivos y concede especial importancia a la residencia habitual.
Por este motivo, especialmente cuando una persona vive en Italia y la otra en España, conviene verificar la competencia y la ley aplicable antes de iniciar el procedimiento, y no cuando el divorcio ya se ha presentado.
¿El divorcio obtenido en España también es válido en Italia?
Tras obtener el divorcio en España, una persona de nacionalidad italiana también debe prestar atención a la actualización de su estado civil en Italia.
El Consulado General de Italia en Barcelona indica que las sentencias españolas de divorcio deben transcribirse en la Oficina del Estado Civil del municipio italiano donde esté inscrita el acta de matrimonio, para que se practique la correspondiente anotación.
Para las resoluciones dictadas desde el 1 de agosto de 2022 resulta aplicable el Reglamento (UE) 2019/1111, y el Consulado especifica la documentación europea necesaria. Los certificados correspondientes no necesitan apostilla.
Este paso es importante: finalizar el divorcio en España y actualizar correctamente el estado civil italiano son dos trámites distintos.
Divorcio en España para italianos en Barcelona
Antes de iniciar un divorcio en España para italianos conviene comprobar tres cuestiones principales: si España es competente, qué ley será aplicable y, cuando hay hijos, qué autoridad puede decidir sobre las medidas que les afectan.
Haberse casado en Italia o tener nacionalidad italiana no impide divorciarse en España.
Una evaluación previa permite elegir correctamente el procedimiento y, especialmente en las familias con vínculos en ambos países, considerar desde el principio las consecuencias que el divorcio producirá tanto en España como en Italia.
Mar Berenguer, abogada colegiada en el Il·lustre Col·legi de l’Advocacia de Barcelona (ICAB), asiste a personas de nacionalidad italiana en procedimientos de divorcio en España y en litigios de derecho de familia internacional entre Italia y España.



